domingo, junio 24, 2007

A ti, que no existes.

Quisiera soñarte..., soñarte con tanta intensidad como para que te volvieras real..., o como para que yo tornase a ser sueño, lo mismo daría. De la mano te traería de la nada y a la nada viajaríamos juntos.

Y tú, real al fin durante un fugaz instante, me mirarías a los ojos, me sonreirías, y me llevarías contigo...

¿Y qué importaría entonces que me hubiese vuelto loco? ¡fuiste real y miré en tus ojos...!

Un segundo de amor y la vida cobraría sentido.