(...) Tal es el caso del español M.I. De La Torre, al aplicar de ese modo, inversamente, el Imperativo Categórico. Como se sabe, en su redacción original dice:
"Obra sólo de forma que puedas desear que la máxima de tu actuación se convierta en una ley universal".
En la formulación imbeleciana (que invierte la máxima y la reduce a un ámbito más estrecho), leemos:
“Come fuera como si tu escrupulosa higiene al cocinar fuese una ley universal seguida por todos los restaurantes”
(...) la humanidad tendría beneficios prácticos inmediatos de aplicar siempre la máxima del gilósofo español (...)
*****
(tomado de Revisten von Gilosofien, febrero 2009)
viernes, febrero 20, 2009
sábado, febrero 14, 2009
miércoles, febrero 11, 2009
Feliz Cumpleaños, Míster Darwin

"Los organismos vivientes han existido sobre la Tierra, sin saber nunca por qué, durante más de tres mil millones de años, antes que la verdad, al fin, fuese comprendida por uno de ellos. Por un hombre llamado Charles Darwin" -Richard Dawkins, El Gen Egoísta.
"Rien n`est beau que le vrai" ("Nada hay más bonito que la verdad" - Boileau, citado por Larra en Los Calaveras)
******
Qué razón tiene el señor Dawkins en esa frase. Porque de las grandes cuestiones filosóficas que han acompañado al hombre desde que comenzó a preguntarse cosas, ("¿quiénes somos? ¿de dónde venimos? ¿adónde vamos?"), Darwin da entera respuesta a las dos primeras.
Y da esa respuesta, elaborada y meditada durante varios lustros, haciendo acopio de centenares de observaciones experimentales, en un libro que cumple este año 150 (del mismo año que el Moby Dick de Melville).
Una respuesta que hace siglo y medio levantó odios y otras feas pasiones que, tanto tiempo después, no se han apagado todavía...., ni acaso se aplacarán nunca. Para los enemigos de las teorías de Darwin éstas son condenables porque de ellas se deduce que el hombre tiene, como dijo Cajal, "más de mono que de ángel, y que carece de títulos para envanecerse y engreírse". Pero don Carlos no echa lodo encima del hombre. No. Muy al contrario: lo dignifica. Porque Darwin, junto con Newton, Galileo, Einstein..., pone su genio en la búsqueda de la Verdad (sí, con mayúscula, porque no es la "verdad poética" de los literatos). Y el ser humano con él madura, progresa, gana valiosos conocimientos de sí mismo y del entorno, sube un peldaño más en la escalera de la caverna platónica.
domingo, febrero 08, 2009
los amores del Requejo
">>En otro caso vinieron dos hombres con claras muestras de haberse dado mutuas puñadas, pues venía el uno con el ojo amoratado y los labios hinchados; el otro traía la nariz abultada de un golpe y sangrante todavía. Preguntó mi padre que qué pasaba y dijo el del ojo violeta:
>>- Aqueste que ve es un vecino mío que tiempo ha tuve por amigo y no pequeño. Pero hoy no puedo decir que lo tenga más que por loco; y loco peligroso, que míreme el rostro y verá en él cómo se las trae.
>>-Miro, observo, escucho, y juzgo en conciencia – dijo mi padre - ; mas también veo que el que vuesa merced dice loco viene con no menos puñadas en su cara…
>>-Y claro que vengo con golpes - dijo el que era la otra parte -, que puede verse en esta berenjenada nariz que traigo que al menos tantos golpes como di, fuéronme devueltos con usura.
>>-¿Y cuál es la causa de tanto golpe, si saberse puede? – inquirió mi padre.
>>-Ah, ¿cuál ha de ser – respondió el que había hablado el último – sino el sempiterno motivo que destruye tanta felicidad y amistades? ¿Cuál sino el malvado demonio de los celos?
>>- ¿Celos fundados? – siguió inquiriendo mi padre.
>>- ¡Y cómo fundados! – continuó hablando el de la berenjena - ¡más fundados que Roma! Pues, ¿no veo yo al Requejo ir casi todos los días donde mi esposa a hablar con ella, mostrarse mimoso y requerirla de amores?
>>- ¿Y esto desde cuándo? – preguntó mi padre.
>>- Pues desde hace no menos de tres semanas, allá va día sí y día también este malnacido que tenía yo por más bueno que un santo, y se pone a susurrarle cosas y a decirle (que esta última vez le espié y pude escuchar lo que decía): “Ah, Teresica, ¡mal haya mi desdichada vida!, ¿pues no siento arder en el pecho un fuego que me devora y abrasa por dentro…? Ahora que sois libre del vuestro Mandones, ¿no os veríais mejor en aquestos brazos, que no son tan velludos ni grasientos como los del que era vuestro marido, y besando aquestos labios, que no tienen tantas verrugas ni llagas; y si las tienen, son más blancas y menos purulentas que las de aquel…?”
>>-Alto ahí – interrumpió el alcalde– pues, por qué dice que ya es libre del marido? ¿Hubo autorizado divorcio?
>>-No, señor – respondió el Mandones–, no es eso. Es que mi esposa es fallecida, y aquel va a decirle esas infames palabras al cementerio.
>>- ¡Válgame el cielo! – Exclamó mi padre, asombrado - ¿Y esos requerimientos, hacíalos en vida della? – preguntó dirigiéndose al Requejo, que era el del ojo violeta.
>>- No señor, sino que la pasión y el deseo dióme ahora con la muerte, al recordarla cuando era viva, que nunca entonces me había fijado en su extremada belleza y en sus incomparables formas. Pero yo le juro, y te juro a ti amigo Mandones, que en mis visitas al cementerio no pasé un punto de las vanas palabras que oíste, que ninguna noche en estas tres semanas llegué a criminal acto carnal ni aun por asomo; y que si mi corazón arde por ella, apaga a cada segundo un mucho de este ardor la fría agua de la cara amistad que a ti te profeso.
>>Hiciéronse agua los ojos de los dos peleadores con estas palabras de Requejo porque debía de ser verdad que eran tan buenos amigos como decían, y dijo mi padre luego:
>>-Hay aquí una amistad tan grande que no la rompieran todos los celos del mundo, ni aun cuando se conviertiesen en duelos, como bien puede comprobarse en estos dos rostros donde lágrimas de comprensión y cariño asoman. No digo más sino que no vuelva el Requejo a ver a la Teresa, y que la deje descansar en paz fuera de pasiones mundanas; y si algún día quiere ir donde ella yace a decir un padrenuestro (cosa esta que creo que no debe prohibirse a nadie), lo haga acompañado por su buen amigo el viudo Mandones, que estará a su lado entonces y unirán su amistad para rezar juntos por el bien de la fallecida.
>>Y abrazáronse los litigantes con abundantes lágrimas y palabras de enmienda, y pareció bien a todos la justa sentencia."
****
Miguel Imbelecio Delatorre, Alma del Infierno (fragmento)
>>- Aqueste que ve es un vecino mío que tiempo ha tuve por amigo y no pequeño. Pero hoy no puedo decir que lo tenga más que por loco; y loco peligroso, que míreme el rostro y verá en él cómo se las trae.
>>-Miro, observo, escucho, y juzgo en conciencia – dijo mi padre - ; mas también veo que el que vuesa merced dice loco viene con no menos puñadas en su cara…
>>-Y claro que vengo con golpes - dijo el que era la otra parte -, que puede verse en esta berenjenada nariz que traigo que al menos tantos golpes como di, fuéronme devueltos con usura.
>>-¿Y cuál es la causa de tanto golpe, si saberse puede? – inquirió mi padre.
>>-Ah, ¿cuál ha de ser – respondió el que había hablado el último – sino el sempiterno motivo que destruye tanta felicidad y amistades? ¿Cuál sino el malvado demonio de los celos?
>>- ¿Celos fundados? – siguió inquiriendo mi padre.
>>- ¡Y cómo fundados! – continuó hablando el de la berenjena - ¡más fundados que Roma! Pues, ¿no veo yo al Requejo ir casi todos los días donde mi esposa a hablar con ella, mostrarse mimoso y requerirla de amores?
>>- ¿Y esto desde cuándo? – preguntó mi padre.
>>- Pues desde hace no menos de tres semanas, allá va día sí y día también este malnacido que tenía yo por más bueno que un santo, y se pone a susurrarle cosas y a decirle (que esta última vez le espié y pude escuchar lo que decía): “Ah, Teresica, ¡mal haya mi desdichada vida!, ¿pues no siento arder en el pecho un fuego que me devora y abrasa por dentro…? Ahora que sois libre del vuestro Mandones, ¿no os veríais mejor en aquestos brazos, que no son tan velludos ni grasientos como los del que era vuestro marido, y besando aquestos labios, que no tienen tantas verrugas ni llagas; y si las tienen, son más blancas y menos purulentas que las de aquel…?”
>>-Alto ahí – interrumpió el alcalde– pues, por qué dice que ya es libre del marido? ¿Hubo autorizado divorcio?
>>-No, señor – respondió el Mandones–, no es eso. Es que mi esposa es fallecida, y aquel va a decirle esas infames palabras al cementerio.
>>- ¡Válgame el cielo! – Exclamó mi padre, asombrado - ¿Y esos requerimientos, hacíalos en vida della? – preguntó dirigiéndose al Requejo, que era el del ojo violeta.
>>- No señor, sino que la pasión y el deseo dióme ahora con la muerte, al recordarla cuando era viva, que nunca entonces me había fijado en su extremada belleza y en sus incomparables formas. Pero yo le juro, y te juro a ti amigo Mandones, que en mis visitas al cementerio no pasé un punto de las vanas palabras que oíste, que ninguna noche en estas tres semanas llegué a criminal acto carnal ni aun por asomo; y que si mi corazón arde por ella, apaga a cada segundo un mucho de este ardor la fría agua de la cara amistad que a ti te profeso.
>>Hiciéronse agua los ojos de los dos peleadores con estas palabras de Requejo porque debía de ser verdad que eran tan buenos amigos como decían, y dijo mi padre luego:
>>-Hay aquí una amistad tan grande que no la rompieran todos los celos del mundo, ni aun cuando se conviertiesen en duelos, como bien puede comprobarse en estos dos rostros donde lágrimas de comprensión y cariño asoman. No digo más sino que no vuelva el Requejo a ver a la Teresa, y que la deje descansar en paz fuera de pasiones mundanas; y si algún día quiere ir donde ella yace a decir un padrenuestro (cosa esta que creo que no debe prohibirse a nadie), lo haga acompañado por su buen amigo el viudo Mandones, que estará a su lado entonces y unirán su amistad para rezar juntos por el bien de la fallecida.
>>Y abrazáronse los litigantes con abundantes lágrimas y palabras de enmienda, y pareció bien a todos la justa sentencia."
****
Miguel Imbelecio Delatorre, Alma del Infierno (fragmento)
sábado, febrero 07, 2009
En el que la Iglesia encuentra una solución que le satisface en el caso de la pobre Eulana
domingo, febrero 01, 2009
Ni los diablos ni los virgos veo
Tonteridas mías, pero siempre me ha parecido que cada vez que una persona escribe la palabra Ojo, sin saberlo dibuja a Francisco de Quevedo. ¿No? ¿No me creéis? Pues, Ojo , que acabo de dibujarlo, ¡ OjO !
***
Dirás que no hay contentos ni placeres
En donde no hay mujer, y que sin ella,
Con soledad , enfermo y sano, mueres;
Que es gran gusto abrazar una doncella,
Y hacerla madre del primer voleo,
Gozando de la cosa que es más bella.
Pues yo te juro, Polo, que deseo
Ver desde que nací virgos y diablos,
Y ni los diablos ni los virgos veo.
Demonios veo pintados en retablos,
Y de caseros virgos contrahechos
Llenos palacios , llenos los establos.
(Francisco de Quevedo, fragmento perteneciente a Riesgos del Matrimonio En Los Ruines Casados)
-imagen:el poeta misógino Moezysco de Quevedo.
- ¡ ojo !
***
Dirás que no hay contentos ni placeres
En donde no hay mujer, y que sin ella,
Con soledad , enfermo y sano, mueres;
Que es gran gusto abrazar una doncella,
Y hacerla madre del primer voleo,
Gozando de la cosa que es más bella.
Pues yo te juro, Polo, que deseo
Ver desde que nací virgos y diablos,
Y ni los diablos ni los virgos veo.
Demonios veo pintados en retablos,
Y de caseros virgos contrahechos
Llenos palacios , llenos los establos.
(Francisco de Quevedo, fragmento perteneciente a Riesgos del Matrimonio En Los Ruines Casados)
-imagen:el poeta misógino Moezysco de Quevedo.- ¡ ojo !
sábado, enero 31, 2009
la mentira
Fue al poco de conocerse; ella pensaba: “sin duda, es el hombre de mi vida”. Él, con una solemnidad casi ridícula, dijo:
-Escondo un secreto… Por ello me veo obligado a mentirte. Pero quiero que sepas que a lo largo de nuestra vida juntos sólo te mentiré una única vez. Creo que eso es mucho más de lo que cualquier otro hombre puede prometerte… Ahora, sabiendo esto, que voy a mentirte, ¿aceptas la cláusula? ¿quieres casarte conmigo?
La enamorada, con una sonrisa en la que refulgía la dicha más intensa, no supo apreciar la seriedad del momento, ni la importancia de aquella extraña condición, así que aceptó sin rodeos.
-La vida pasa – decía ella un día- como ascienden los cohetes de las ferias: van cada vez más velozmente hasta que en el momento culminante estallan. Nuestro tiempo se escapa demasiado raudo ya, y pronto estallará… Quería preguntarte por tu secreto, por tu mentira, la que has usado conmigo y de la que no he querido saber nada para que nuestra relación funcionase.
-Oh… -empezó él, incómodo, algo disgustado- Es tarde para eso… Olvídalo. La tierra devorará ese secreto, como hace con tantos otros… ¿no hemos sido felices? ¿qué nos importa una mentira?
-¡Quiero saberla! ¡Quiero saberla! Desde hace algunos años tengo la impresión de que hice mal admitiendo que me mentirías… Tengo extrañas pesadillas… Y una terrible sospecha… necesito saber cuál es el secreto para poder morir en paz. Para seguir viviendo en paz.
-Mujer… es necedad que ahora… Esa curiosidad es nociva... ¡Olvídalo!…
-¡No admito un no! ¿cuál fue? ¿cuándo me dijiste esa única mentira a la que te referías el día que nos prometimos?
El hombre, dando un suspiro que revelaba tedio, dijo:
-Está bien. Tus sospechas son ciertas: te mentí aquel mismo día, al decirte que te engañaría una sola vez.
-Escondo un secreto… Por ello me veo obligado a mentirte. Pero quiero que sepas que a lo largo de nuestra vida juntos sólo te mentiré una única vez. Creo que eso es mucho más de lo que cualquier otro hombre puede prometerte… Ahora, sabiendo esto, que voy a mentirte, ¿aceptas la cláusula? ¿quieres casarte conmigo?
La enamorada, con una sonrisa en la que refulgía la dicha más intensa, no supo apreciar la seriedad del momento, ni la importancia de aquella extraña condición, así que aceptó sin rodeos.
***
A pesar de los sinsabores inherentes al vivir, transcurrieron cuarenta años de felicidad conyugal, de cómplice satisfacción. Una familia pudiente, tres hijos, algún nieto… y una pareja de ancianos; la misma que protagonizara aquella extravagante pedida de mano.-La vida pasa – decía ella un día- como ascienden los cohetes de las ferias: van cada vez más velozmente hasta que en el momento culminante estallan. Nuestro tiempo se escapa demasiado raudo ya, y pronto estallará… Quería preguntarte por tu secreto, por tu mentira, la que has usado conmigo y de la que no he querido saber nada para que nuestra relación funcionase.
-Oh… -empezó él, incómodo, algo disgustado- Es tarde para eso… Olvídalo. La tierra devorará ese secreto, como hace con tantos otros… ¿no hemos sido felices? ¿qué nos importa una mentira?
-¡Quiero saberla! ¡Quiero saberla! Desde hace algunos años tengo la impresión de que hice mal admitiendo que me mentirías… Tengo extrañas pesadillas… Y una terrible sospecha… necesito saber cuál es el secreto para poder morir en paz. Para seguir viviendo en paz.
-Mujer… es necedad que ahora… Esa curiosidad es nociva... ¡Olvídalo!…
-¡No admito un no! ¿cuál fue? ¿cuándo me dijiste esa única mentira a la que te referías el día que nos prometimos?
El hombre, dando un suspiro que revelaba tedio, dijo:
-Está bien. Tus sospechas son ciertas: te mentí aquel mismo día, al decirte que te engañaría una sola vez.
jueves, enero 29, 2009
el susceptible
-Como eres tan mal pensado y yo soy tan brusca, me gustaría que si te digo algo que te ofenda, me digas: "¡eh!, eso me ofende", y así lo hablamos y lo aclaramos.
-¡Eh!, Eso me ofende :/ ...
-¡Eh!, Eso me ofende :/ ...
domingo, enero 25, 2009
Adivina la Película (2)
¡hola, cineadictos! ¡juguemos de nuevo! esta vez son 5 películas. son bastante conocidas todas. Si queréis, podéis escribir la solución en un comentario. La correcta aparecerá en el primer comentario del siguiente post. Jeje, no hay regalos para el que acierte... pero tampoco collejas ni torniscones para el que falle.
(descargaros el archivo. en el reproductor flash se oyen fatal)
Adivina la película (II) - descarga directa. mp3

-adivina la película (I) (12/11/2007)
(descargaros el archivo. en el reproductor flash se oyen fatal)
Adivina la película (II) - descarga directa. mp3

-adivina la película (I) (12/11/2007)
domingo, enero 18, 2009
Medianoche

Sonaban las doce en el reloj de la iglesia. A pesar de poder escucharse en gran parte de la villa el ruidoso tañido, las campanadas, lentas, solemnes, fueron amortiguadas un poco, distorsionadas en parte por el algodón de la fría niebla; y el monótono ruido tampoco interrumpió hoy el sueño del lugar. Las calles desiertas continuaron desiertas. Las farolas siguieron proyectando su pobre luz sin que ninguna andante sombra perturbase el trayecto de sus haces.
La villa dormía, en fin, cuando resonó el cerrar de la puerta de un bar, y un hombre, arrebujándose en su cazadora, tras levantar las solapas del cuello empezó una vacilante andadura. El expresivo gesto fue hecho maquinalmente ya que, a pesar de la gélida noche de enero, el hombre no tenía frío.
Un dulce y cálido abrazo –el más cálido que nadie podía darle, que había encontrado nunca- recorría su cuerpo prodigándole numerosas caricias, haciéndole mimos en el barbudo y feo rostro con sus invisibles y ardientes dedos, masajeando cariñosamente brazos y piernas, llenándole el pecho de calor y de vida, deslizando de vez en cuando besos en una nuca que nunca nadie había besado.

Iba este hombre de paso tambaleante monologando no sé qué historia que ocurría en su cabeza, acaso continuando la nimia conversación que mantenía hace un rato con el dueño del bar; iba ya por la mitad del recorrido hasta su casa, digo, cuando comenzaron a sonar las campanadas que anunciaban la medianoche, y cuando creyó escuchar, con ellas mezclado, el lamento de alguien que gritaba apagadamente, como gritamos en las pesadillas, pidiendo auxilio.
Parose un instante para mejor oír, mas al momento siguió el impulso que le dictaba el corazón, y embocó en un oscuro callejón.
La embriaguez se había disipado por efecto del miedo.
Un poco más allá, en mitad del sombrío callejón, a la sombra de un coche mal aparcado, la mano apoyada en un contenedor de basura, podía verse la silueta de un hombre postrado en el frío suelo, extenuado, como intentando levantarse.
-¿Se encuentra usted bien? ¿Se ha hecho daño? - gritó, muy asustado, el hombre que venimos acompañando desde el bar.
Y, tras unos momentos de indecisión:
-¡Que alguien llame a una ambulancia!- vociferó finalmente a la niebla mientras caminaba hacia al hombre herido.
Llegó donde el contenedor de basura. La tenue luz de la farola era recortada por el coche, que proyectaba su sombra sobre el herido, sumido en la oscuridad en gran parte, quedando tan solo las piernas y un brazo alumbrados por el haz de luz.
-No se preocupe, no está usted solo…
Dijo, mientras se agachaba para socorrer al herido. Estiró sus manos para ayudarle a incorporarse cuando su miedo se exacerbó hasta el extremo más pavoroso. Le acometió un susto atroz, terrible, que puso un nudo en su garganta y un intenso dolor en el pecho, y que sólo le permitió exhalar un ahogado grito de pánico, de desesperación.
Al estirar sus manos para ayudar al herido, éstas se habían encontrado con el frío suelo, ¡no había nadie allí!
El miedo le había tumbado, como si hubiese recibido un fuerte golpe, en el mismo lugar en que yacía aquella fantasma. Quiso incorporarse, estiró su mano y la puso en el recipiente de la basura buscando apoyo, pero no tenía ya fuerzas. Horriblemente asustado, aquejado por un temblor agónico, intentó llamar, pero apenas pudo exhalar un grito apagado, sin fuerza, como el que gritamos en las pesadillas.
Sonaban las doce en el reloj de la iglesia.
***nota, imágenes tomadas de erik.blogia.com
sábado, enero 17, 2009
domingo, enero 04, 2009
EL NIÑO QUE ERA AMIGO DEL DEMONIO - Ana María Matute
EL NIÑO QUE ERA AMIGO DEL DEMONIO (Los Niños Tontos, 1956)
Todo el mundo, en el colegio, en la casa, en la calle, le decía cosas crueles y feas del demonio,y él le vio en el infierno de su libro de doctrina, lleno de fuego, con cuernos y rabo ardiendo, con cara triste y solitaria, sentado en la caldera.
-Pobre demonio -pensó-, todo el mundo le echa de su tierra...
Y, desde entonces,todas las noches decía: "Guapo, hermoso. amigo mío", al demonio.
La madre, que lo oyó, se santiguó y encendió la luz: "Ah, niño tonto, ¿tú no sabes quién es el demonio?". "Sí-dijo él-sí: el demonio tienta a los malos, a los crueles.Pero yo, como soy amigo suyo, seré bueno siempre, y me dejará ir tranquilo al cielo."

audiolibro leído por la autora y tomado de la página oficial de Ana María Matute.
Todo el mundo, en el colegio, en la casa, en la calle, le decía cosas crueles y feas del demonio,y él le vio en el infierno de su libro de doctrina, lleno de fuego, con cuernos y rabo ardiendo, con cara triste y solitaria, sentado en la caldera.
-Pobre demonio -pensó-, todo el mundo le echa de su tierra...
Y, desde entonces,todas las noches decía: "Guapo, hermoso. amigo mío", al demonio.
La madre, que lo oyó, se santiguó y encendió la luz: "Ah, niño tonto, ¿tú no sabes quién es el demonio?". "Sí-dijo él-sí: el demonio tienta a los malos, a los crueles.Pero yo, como soy amigo suyo, seré bueno siempre, y me dejará ir tranquilo al cielo."

audiolibro leído por la autora y tomado de la página oficial de Ana María Matute.
miércoles, diciembre 31, 2008
lunes, diciembre 29, 2008
dos héroes para recordar en el 2009

M.J.d.L.- ¡Hola! ¿Dónde estoy? ¿ Quién es usted?
Ch.D. -Eso mismo puedo preguntar yo…
M.J.d.L -Por su habla deduzco que es inglés… hablemos en su lengua, pues.
Ch.D -¿un caballero español, Vd.? Bien. Ya vamos sabiendo algo. Encantado. Me llamo Charles Darwin.
M.J.d.L -Mariano de Larra, para servirle a usted.
Ch.D -Bien, ¿y qué hacemos aquí? ¿qué lugar es este?
M.J.d.L -No sé… Supongo que estoy soñando… y usted es una de esas personas que sólo encontramos en los sueños.
Ch.D -También puedo estar soñando yo… y ser usted uno de esos seres creados por la imaginación.
M.J.d.L -No, no, eso no. Sé que eso no es cierto, dado que sé que no soy el sueño de nadie… de serlo, la vida no sería tan penosa…
Ch.D -Yo también sé que no soy un sueño suyo… la vida no sería tan compleja ni escondería tantos misterios de ser un simple sueño de otro humano.
M.J.d.L -Dado que no somos sueños, puesto que somos individuos reales, ¿dónde estamos? ¿qué hacemos aquí un inglés y un español? (iremos a participar en uno de esos antipatrióticos chistes…)
Ch.D -mire el cartelito: 1809. Año de mi nacimiento. El 12 de febrero concretamente.
M.J.d.L -¿Qué dice, míster Darwin? No puede ser, no puede ser… puesto que 1809 es el año en que yo nací, el 24 de marzo para ser exactos…. Usted, puesto que es viejo, tuvo que haber nacido mucho antes…
Ch.D -No… nací en esa fecha que pone el cartel. Y usted es tan joven… no creo que llegue a los treinta… tuvo que haber nacido mucho después.
(El sabio y el periodista se quedan en silencio un rato, meditando).
Ch.D -Bien… se me ha ocurrido algo que…
M.J.d.L -Perdone que me sonría solo… se me ocurría algo también… pero chusco, para poner en uno de mis artículos… Le escucho.
Ch.D -Ambos afirmamos haber nacido el mismo año, no obstante ser uno viejo, y el otro joven, ¿no es eso?
M.J.d.L -Ciertamente.
Ch.D -Dado que ambos somos caballeros, le creo a usted con la misma fuerza que me creo a mí mismo: quiero decir que ninguno de los dos miente.
M.J.d.L -Continúe, por favor.
Ch.D -pero, puesto que no mentimos, y que se sepa el tiempo no puede expandirse o encogerse porque uno viva en Inglaterra o en España… tenemos que concluir que nuestras imágenes son las que mienten. Nuestro aspecto exterior. Por tanto no somos reales… en este momento. No somos sueños, pero no somos reales. Somos representaciones que alguien se hace de nosotros. Por algún motivo, ese alguien a mí me imagina viejo y a usted joven, y con ese mismo peinado que lleva.
M.J.d.L -Creo que le sigo… (a los poetas no nos cuesta seguir las teorías imaginativas); como prueba, déjeme seguir razonando con usted, Mr. Darwin… Puesto que alguien nos imagina así, y nos imagina de edades tan dispares, ha de estar imaginándonos en una época distinta a la nuestra… al menos desde un futuro no menos cercano que la diferencia de nuestras edades aparentes (¿50 años?).
Ch.D -Estoy de acuerdo. Continúe.
M.J.d.L -Bien… Si nos ven desde un futuro, por tanto nos recuerdan. Y si nos recuerdan, es porque algo significativo hicimos los dos, de consuno o por separado.
Ch.D -Claro. Tiene lógica.
M.J.d.L -… Y ha tenido que ser por separado… porque yo no le conozco a usted , ni he oído hablar de usted en toda mi vida…, ¿a qué se dedica, Mr. Darwin?
Ch.D -Soy filósofo naturalista. Estudio la Historia Natural.
M.J.d.L - Ah, Linneo, Lamarck, Buffon, Cuvier… Algo he leído de estos, no tanto como quisiera. Un placer conocer a un estudioso de tan egregia ciencia…
Ch.D -El placer es mío. ¿A qué se dedica usted?
M.J.d.L -Pues yo no soy más que un humilde redactor que, como escritor de costumbres, se interesa por la sociedad de su país, también por la política. He publicado o colaborado en varios periódicos con diversos pseudónimos… Alguna traducción del francés, autor de una novela y alguna obra de teatro…
Ch.D - Con todo eso no veo el nexo, eso que tuvimos que hacer para ser recordados.
M.J.d.L -Ah, pues yo empiezo a ver claro… Dado que usted es inglés, y yo soy un español que conoce a su país un poco, sé que nunca nos podrían estar recordando a ambos desde Inglaterra. ¿Por qué? Porque ya le digo que por un lado no soy más que un modesto periodista; y por otro soy español. Nadie de afuera de mi país recuerda a ningún español, humilde o ilustre; esto es así simplemente porque tampoco se les recuerda en España…
Ch.D -Luego, según usted, alguien nos recuerda hoy a los dos, y ése es nuestro “nexo”, ése individuo que nos recuerda. Ése alguien, concediendo que el amargo razonamiento de usted sea cierto, es compatriota suyo. Y nos une en la fecha de nuestro nacimiento para recordarnos por aquello de celebrar un aniversario.
M.J.d.L -Así es. Acaso el 100º , acaso el 150º, acaso el 200º. Eso ya no nos importa, puesto que estamos muertos.
Ch.D -Me he divertido mucho con usted, inventando estos disparates, en este sueño o lo que sea. Cuídese usted mucho, señor Larra.
M.J.d.L -Cuídese usted también, Mr. Darwin.
Y las imágenes de la viñeta que hay más arriba se evaporaron lentamente. Pero mientras se desvanecían como el aro hecho con el humo de un cigarro, la imagen de Larra no pudo dejar de seguir razonando de tan extraño modo, y dio con una pregunta y una lúgubre respuesta… “...Representaciones de alguien en el futuro… Soy joven y Mr. Darwin es viejo aunque nacimos el mismo año… ¿por qué?... Creo que mi imagen es joven… porque morí / moriré/ muero joven…”
lunes, diciembre 22, 2008
domingo, diciembre 21, 2008
Bernadette - Paul Simon
Hace diez años del estreno en Broadway del musical El Hombre de la Capa, escrito por Paul Simon. Fue un fracaso. Simon grabó un álbum (Songs From The Capeman) en el que incluía varios temas de dicho musical, para tratar de publicitar la obra. Pero no tuvo éxito en el intento, y a las pocas semanas del estreno el musical desapareció del cartel. Aunque no se vendió bien, es un disco precioso, uno de los mejores de Simon. Sonidos doo-wap, armonías vocales, ritmos latinos, ecos del rock primigenio, letras cuidadas y melodías preciosas...
Ponemos hoy en español la letra de la canción Bernadette, perteneciente a dicho álbum.

Bernadette – Paul Simon
Tengo el tiempo en mis manos esta noche:
Eres la chica de mis sueños, cuando estoy cerca de ti mi futuro parece brillar.
Quiero que seas mi chica, quiero que seas mi película;
Soy Sal Mineo, y te necesito tanto, dulce Bernadette.
Tienes estilo de la cabeza a los pies;
Aunque mis palabras se embrollen al decir cómo me siento,
Te amo.
Y a la brisa que te rodea.
Noches de verano de seda,
Una chica que no puedo olvidar…
Eres la sonrisa de la luna, Bernadette.
¡Ven conmigo, hay un lugar que quiero que veas!.
Cuando las hojas se ensombrecen,
Tengo un escondite en Central Park.
Y el cielo es una capa de diamantes
Hay una cruz de madera encima de mi cama,
La ciudad está alumbrada con faroles
Y están brillando por ti, Bernadette.
Bernadette.
***
Paul Simon - Bernadette.
I got time on my hands tonight
You're the girl of my dreams
When I'm near you my future seems bright
I want you to be my girl
I want you to be my movie
I am Sal Mineo and I need you so
Sweet Bernadette
You got style from your hair to your heels
Though my words may be jumbled
Still I'm telling you just how it feels
I love you
And the breeze that wraps around you
Satin summer nights
A girl I can't forget
You're the smile of the moon Bernadette
Come with me
There's a place I want you to see
When the leaves are dark
I've got a hiding place in Central Park
And the sky is a coat of diamonds
There's a wooden cross over my bed
The city is lit with candles
They're shining for you Bernadette.
Bernadette
Ponemos hoy en español la letra de la canción Bernadette, perteneciente a dicho álbum.

Bernadette – Paul Simon
Tengo el tiempo en mis manos esta noche:
Eres la chica de mis sueños, cuando estoy cerca de ti mi futuro parece brillar.
Quiero que seas mi chica, quiero que seas mi película;
Soy Sal Mineo, y te necesito tanto, dulce Bernadette.
Tienes estilo de la cabeza a los pies;
Aunque mis palabras se embrollen al decir cómo me siento,
Te amo.
Y a la brisa que te rodea.
Noches de verano de seda,
Una chica que no puedo olvidar…
Eres la sonrisa de la luna, Bernadette.
¡Ven conmigo, hay un lugar que quiero que veas!.
Cuando las hojas se ensombrecen,
Tengo un escondite en Central Park.
Y el cielo es una capa de diamantes
Hay una cruz de madera encima de mi cama,
La ciudad está alumbrada con faroles
Y están brillando por ti, Bernadette.
Bernadette.
***
Paul Simon - Bernadette.
I got time on my hands tonight
You're the girl of my dreams
When I'm near you my future seems bright
I want you to be my girl
I want you to be my movie
I am Sal Mineo and I need you so
Sweet Bernadette
You got style from your hair to your heels
Though my words may be jumbled
Still I'm telling you just how it feels
I love you
And the breeze that wraps around you
Satin summer nights
A girl I can't forget
You're the smile of the moon Bernadette
Come with me
There's a place I want you to see
When the leaves are dark
I've got a hiding place in Central Park
And the sky is a coat of diamonds
There's a wooden cross over my bed
The city is lit with candles
They're shining for you Bernadette.
Bernadette
viernes, diciembre 19, 2008
los audiolibros de Manu.
Nos gustan mucho los audiolibros (¡qué pena que no existieran los emepetreses antes, en nuestra época de estudiantes! La de horas de autobús que nos pegamos entonces y que hubieran resultado mucho menos tediosas).
Aunque aún no son muchos, cada vez va habiendo en la red más audiolibros disponibles, leídos por voz humana y en nuestro idioma.
En este punto es imprescindible destacar la labor que desde hace muchos meses hace en su blog mi amigo Manu. No sé cuál es su secreto (¿una pizquita de orégano?): tal vez el haber sido siempre aficionado a las tablas, y haber estado en un grupo de teatro hace que sepa modular muy bien la voz. O será por lo que se curra la edición, eligiendo música -con muy buen gusto por cierto-, e integrándola perfectamente en la locución. O acaso por las historias y autores que elige (Poe, Cortázar, Juan Ramón Jiménez, Millás…).

El caso es que las audiohistorias de Manu molan. La Asociación Nacional de Heladeros/Turroneros las recomiendan mucho. “No tienen nada que ver con postres congelados o navideños, pero somos una asociación seria y sabemos reconocer lo bueno”, nos dice Miko Delaviuda, presidente de dicha asociación. Y diez de cada nueve dentistas también dicen que es recomendable llevar un Manulibro en el MP3. Tome nota, señora.
Los Audiolibros de Manu (Enlace)
Aunque aún no son muchos, cada vez va habiendo en la red más audiolibros disponibles, leídos por voz humana y en nuestro idioma.
En este punto es imprescindible destacar la labor que desde hace muchos meses hace en su blog mi amigo Manu. No sé cuál es su secreto (¿una pizquita de orégano?): tal vez el haber sido siempre aficionado a las tablas, y haber estado en un grupo de teatro hace que sepa modular muy bien la voz. O será por lo que se curra la edición, eligiendo música -con muy buen gusto por cierto-, e integrándola perfectamente en la locución. O acaso por las historias y autores que elige (Poe, Cortázar, Juan Ramón Jiménez, Millás…).

El caso es que las audiohistorias de Manu molan. La Asociación Nacional de Heladeros/Turroneros las recomiendan mucho. “No tienen nada que ver con postres congelados o navideños, pero somos una asociación seria y sabemos reconocer lo bueno”, nos dice Miko Delaviuda, presidente de dicha asociación. Y diez de cada nueve dentistas también dicen que es recomendable llevar un Manulibro en el MP3. Tome nota, señora.
Los Audiolibros de Manu (Enlace)
miércoles, diciembre 17, 2008
de baja
-Oí un rumor sobre que había un alma en pena que se aparecía en tu oficina por las noches.
-sí, sí, sí que se aparece..., madre mía qué miedo, bueno, se aparecía...: está de baja.
-vaya, ¿y cuándo se incorpórea?
-sí, sí, sí que se aparece..., madre mía qué miedo, bueno, se aparecía...: está de baja.
-vaya, ¿y cuándo se incorpórea?
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