lunes, enero 07, 2008

NECROLÓGICA DE JULIÁN ÁLVAREZ (o de cómo Rudyard Kipling saboreaba puros fabricados por un paisano nacido en San Román de Candamo)

"-¡Eh, Tomás Platt! ¿Vienes a cenar esta noche? - preguntaron del Henry Clay" (Kipling, Capitanes Intrépidos, 1897)


Hola. En
Gilichorradas no solemos hablar de temas regionales (para eso ya hay varios periódicos, y lo hacen inmejorablemente mejor de lo que podamos hacerlo nosotros), ni, mucho menos, locales. Dejadnos hacer hoy una excepción, pues gracias a Internet (en concreto, gracias a que un periódico antiguo y prestigioso como es The New York Times -fundado en 1851- ha digitalizado sus artículos más añejos) quizá podemos ayudar a rescatar del completo olvido la figura de un hombre nacido en un pueblo cercano, en el mismo concejo donde nacimos nosotros. Nunca habíamos oído hablar de él, aunque, como veréis, partiendo de la nada llegó a comercializar una de las marcas de cigarros más famosas en todo el mundo, los HENRY CLAY, de los que Kipling dijo:

There's calm in a Henry Clay
(“Hay tranquilidad en un Henry Clay”)

Sirva, pues, nuestro pequeño artículo (que no es más que una mala traducción del PDF del NYT que hemos descubierto), para, con toda nuestra humildad, ayudar a dar a conocer en sus San Román, Candamo, Asturias y España natales al emigrante Julián Álvarez.

(PD.- recordad al leerlo que un millón de dólares de ahora no es lo mismo que un millón de dólares de mediados del s. XIX.)

*** ***
- Necrológica sobre Julián Álvarez en el New York Times (inglés).pdf


MUERE JULIÁN ÁLVAREZ.
UN HOMBRE QUE GANÓ MILLONES CON EL FAMOSO CIGARRO “HENRY CLAY”
.
(traducción de la necrológica del NYT)

Los comerciantes de tabaco leyeron ayer con mucho pesar el telegrama aparecido en el New York Times anunciando la muerte en Cuba de Julián Álvarez. El fallecido era conocido por fumadores de todo el mundo como el fabricante de la popular marca de puros Henry Clay. El señor Álvarez se marchó a Cuba desde su lugar de nacimiento, San Román de Candamo, en la provincia de Asturias (España), hace 45 años. Tenía entonces 15 años y enseguida se vinculó a una empresa tabaquera.

Un día el empresario para el que trabajaba estaba discutiendo con algunos socios la elección de un buen nombre para una marca de cigarros con la que intentar abrirse camino en los Estados Unidos de América. Se hicieron muchas sugerencias, pero ninguna parecía lo suficientemente original. “Bueno”, dijo al final el empresario, “quizá este muchacho pueda darnos un buen nombre”. El joven Álvarez respondió con rapidez, y brillantemente sugirió: “¿qué tal quedaría `Henry Clay`?”. “¡Es espléndido!”, respondieron todos los presentes, y fue creada la marca.

El señor Álvarez acabó sucediendo al dueño de la firma, liderando un negocio de 36.000.000$ al año y, hasta hace pocos años, fabricando únicamente el cigarro ‘Henry Clay’. Nunca tuvo comerciales, pero logró vender a todo el mundo sin distinción. La demanda de sus cigarros era tan considerable, que una única sociedad neoyorquina vendía cada año Henry Clay por un valor de entre cinco y siete millones de dólares; y las ventas en todos los Estados Unidos han sido estimadas por Hermanos García, sociedad que una vez fue contable de Álvarez, en diecisiete millones de dólares por año.

Cuando la insurrección irrumpió en la isla de Cuba [Guerra de los Diez Años, 1868-1878], Álvarez organizó voluntarios y fue nombrado coronel, liderando un regimiento hasta que la rebelión fue sofocada. Sus meritorios servicios fueron reconocidos por el Gobierno Español manteniendo su rango e imponiéndole varias medallas.

Un amigo suyo dijo ayer: “Era el hombre más caritativo que jamás he conocido; ganaba millones y donaba millones. Dió empleo a 1200 personas e hizo todo el bien que una persona respetable puede llegar a hacer. No creo que el patrimonio del señor Álvarez ascienda a más de un millón y medio de dólares en efectivo, a pesar de que ganaba mucho más que eso en un año.”

Cada domingo había misas en la capilla que Álvarez tenía en su propia plantación. Su único hijo, Francis, se marchó de Nueva York a Cuba el pasado sábado. Julián Álvarez tenía muchos amigos en Nueva York; uno de ellos, el doctor A. Flint, le trató de un achaque el pasado verano.
**
Publicado en The New York Times el 17 de diciembre de 1885.
*********

imágenes: 1.etiqueta de una caja de los puros comercializados por Julián Álvarez. - 2. San Román de Candamo en la actualidad.
****
Enlaces:
-División de Altadis en EEUU, empresa europea (integrada en parte por la antigua Tabacalera Española) que sigue comercializando hoy día los Henry Clay.
-artículo en la wikipedia sobre Henry Clay, el político norteamericano del que los cigarros tomaron el nombre.
********
agradecimiento: a Yayo.

8 comentarios:

carlota dijo...

Pena que no haya muchos como él...a veces de qué manera más tonta le puede cambiar la vida a alguien...y de que manera más inteligente lo usa no sólo en su provecho, sino en el de los demás...gracias por hacernos conocer a alguien como él. Un abrazo.

Ñoco Le Bolo dijo...

Si señor, encendamos un buen puro a su memoria.
Hombre como ese compensan muchos otros.

Maria dijo...

Curiosa historia que me ha traído viejos, muy viejos recuerdos. Es siempre un placer leerte.

M. Imbelecio Delatorre dijo...

hola, gente guapa y simpática!:

-carlota: gracias y un abrazo para ti también (si Ñoco no se nos pone celoso... si se pone, pues una sonrisa)

-Ñoco: no fumo, así que me como un bombón en su honor, que es también un vicio, aunque más sano. (y si carlota no se nos pone celosa, en tal caso me comeré una galleta).

maría: madrileña peciosa :) ya te notaba yo algunos giros asturianos en tus comentarios... eso es que has vivido por aquí cuando niña. ¡a ver si vas a ser una asturiana emigrada también! beso.

gracias a todos. No olvidéis mirar a los lados antes de acostaros y lavaros los dientes antes de cruzar la calle :)

Maria dijo...

jajaja, Embelecio, si que hay una conexión con Asturias en mi familia aunque lo importante es que me gusta muchísimo lo que conozco del principado, y algunos amigos astures con un sentido del humor especial, y ay, ay, ay, algunas cosinas que se comen y se beben con esos culines de sidrina. Besines.

M. Imbelecio Delatorre dijo...

¿veslo? Asturiana de afinidad y de estómago. Si además te gusta Clarín, ya eres tan asturiana como la Cruz de la Victoria :)

Beso.

Balcasan dijo...

Gracias a ustedes contaré con una referenica a mi bisabuelo, Don Julián Alvarez, a quien debo finalmente el departamento en que vivo (en Lima, Perú). Mi abuela cubana Mercedes casó en Paris con mi abuelo peruano Cáceres.
Pasé por Oviedo en 1995 y, sabiendo mi lazo de sangre, canté con gusto Asturias patria querida que, como bien sabe,, fue compuesta por el hijo de otro emigrante también radicado en Cuca.

M. Imbelecio Delatorre dijo...

hola, Balcasan.

muchas gracias a usted por su visita y cariñoso comentario. Reciba un cordial saludo de la tierrina de la que usted también forma parte :)