viernes, julio 20, 2007

En solidaridad con la revista El Jueves...


reproducimos la polémica portada en solidaridad con la revista El Jueves, que nos proporcionó abundantes carcajadas durante nuestra adolescencia. (¡Qué país: uno puede inventarse las más inverosímiles y perniciosas conspiraciones, uno puede ser político y decir los más graves despropósitos...Entonces no pasa nada. Abundan las revistas y programas de televisión en los que se afirma sin que nadie se ponga colorao que los templarios construyeron las pirámides de Egipto con la ayuda de Lee Harvey Oswald y un grupillo de extraterrestres. Pero no puedes hacer un inofensivo chiste. Eso no. Porque el chiste, señor Del Olmo, o señores de la Casa Real -si salió de ahí el mosqueo- es bueno, aunque su obtuso sentido del humor les impida verle la gracia. )

La duda es la de siempre en este puto país: ¿semos o no semos?


Un cabreado saludo.


Pd.- Hoy la República ha vuelto a ganar varios puntos en el inconsciente colectivo de los españoles.
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enlace:-Los Borbones en Pelota. (reseña e imágenes sobre una obra caricaturesca publicada hacia 1868, realizada por los hermanos Bécquer, cuya publicación referida a los Borbones de hoy día sería impensable, como tristemente hemos comprobado)

3 comentarios:

Sintagma in Blue dijo...

Ah, pero eran ellos?

eva dijo...

Pues al final por no haberlo dejado pasar, se ha enterado hasta el apuntador (y hasta la bisabuela que no había oído en la vida hablar del jueves)de las viñetas.
Eso pasa por meter las narices donde no les llaman.
Espero que no se les vuelva a ocurrir nunca más, censurar, o como dicen ellos que me hace mucha gracia "secuestrar" ninguna revista, artículo o lo que sea, para salvar el "honor" (jeje q me parto) de los protagonistas de esta historia u otros.

M. Imbelecio Delatorre dijo...

hola sintagma, hola eva.

:) gracias por vuestros comentarios comentariosos.


a continuación copio y pego el mejor artículo que he leído sobre el tema. lo publicó hoy el diario regional LNE. un saludo.
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EL SECUESTRO DE EL JUEVES

LORENZO BERNALDO DE QUIRÓS El secuestro de la revista satírico-humorística «El Jueves» constituye un injustificable ejercicio de arbitrariedad, una actuación más propia del Antiguo Régimen que de una sociedad democrática. La portada, con una caricatura de los Príncipes de Asturias en pose sexual, quizá pecaba de grosera, resultaba obscena y hería la sensibilidad de los afectados. Ahora bien, todos esos calificativos podrían aplicarse a las informaciones y comentarios vertidos todos los días en numerosos programas de televisión, de radio, en las revistas del «hígado», etcétera, que, sin embargo, no son censurados ni secuestrados ni están obligados a indemnizar por los daños ocasionados a sus víctimas, salvo que, por iniciativa de la parte o partes ofendidas, un juez así lo decida. En el caso de «El Jueves», el juez ha actuado de oficio (se presume) y ha censurado una publicación porque le ha dado la gana, es decir, en el más puro estilo franquista.
En el caso «El Jueves», lo más importante no es el ataque realizado por el buen juez Del Olmo a la libertad de expresión. Sin duda es lamentable y un peligroso precedente que un magistrado decida «por sus santos» que una información es ofensiva para alguien y decida eliminarla. Esto constituye un abuso de poder y una expresión de discrecionalidad inaceptable. Sin embargo, el caso que nos ocupa tiene mucho más que ver con otro principio, el de igualdad ante la ley, el de la consideración de que, en palabras de Spencer, «el cargo no santifica a quien lo ocupa» y, por tanto, no puede ser fuente alguna de privilegios.

En un Estado de derecho, todos los ciudadanos son iguales ante la ley y a ella están sometidas todas las instituciones y todos los poderes públicos. A pesar de su elevado estatus, don Felipe y doña Letizia no tienen más ni menos derechos que el resto de los españolitos y han de exigir su satisfacción y/o reparación a través de los cauces propios de una sociedad en donde rige el imperio de la ley. Si han considerado lesionados sus derechos legítimos por «El Jueves», lo correcto hubiese sido bien plantear una demanda ante los tribunales para que la revista no saliese a la luz y/o fuese retirada de los quioscos, bien exigir una indemnización por daños y perjuicios, si eso no hubiese sucedido. De lo contrario, la callada por respuesta es la actitud más digna y, desde luego, la más inteligente.
La «valiente» actuación y el celo monárquico del juez Del Olmo presta un mal servicio a los Príncipes de Asturias. Levanta la sospecha de que la «longa manus» de la Zarzuela ha llamado a la puerta del servicial magistrado para que ejecute su singular mandato. Durante años, los medios de comunicación españoles han tratado con una exquisitez extraordinaria todo lo relacionado con la Casa Real. Se ha extendido un manto de silencio sobre todo lo que podía ser perjudicial para la real familia y se ha magnificado todo lo que era bueno para su imagen. Guste o no, esta situación no sólo no va a durar siempre, sino que ya ha terminado y vivimos sus últimos coletazos.