viernes, marzo 20, 2009

Dios y Darwin, 150 años después

Gilichorradas sienta en una misma mesa, ante unas aceitunas y sendos vasos de jerez, a Darwin y a Dios, 150 años después de la publicación del libro que provocara tanto revuelo.
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Dios: “todos los días, paseo de una hora y diez vasos de agua. No sé si es el secreto de la inmortalidad; simplemente lo hago así desde que cumplí trece mil millones de años”


Darwin: “viviseccionaba todo bicho viviente para buscar respuestas. Cuando mi mujer se ponía de morros conmigo sin motivo, recuerdo que solía pensar: ´ah, hechicera, quién pudiera viviseccionarte´”


Gilichorradas: Ciento cincuenta años, ¡ya ha llovido…!
Dios: sí, ya he llovido…
Darwin: ha transcurrido tanto tiempo que a mí me ha dado tiempo a morirme tres veces…
Gilichorradas: ¿y qué ocurrió?, ¿qué supuso todo aquello? Hoy muchos jóvenes no entienden esa controversia.
Dios: Largo Caballero, cada vez más enemistado con Indalecio Prieto, se fue radicalizando y…
Gilichorradas: no, Señor, hablamos de lo del libro de Darwin..
Dios: ¡ah, yo pensaba que me invitaban para hablar de La Segunda República Española…! Como estoy en todas las épocas y lugares, soy experto en diversos temas…
Darwin: la verdad es que yo imaginaba la controversia que se iba a suscitar… lo que no sospechaba era que fuese a durar tanto tiempo la polémica.

Darwin: “mucha gente entendió mal lo de la selección natural: no era un equipo de fútbol nacional nudista”

(…)
Dios: … para que todo surgiera, fui dejando miguitas de pan en los pensamientos de Carlos y…
Darwin (ríe)
Dios: … sí, fui dejando miguitas de pan. Me gusta dejar miguitas de pan por todas partes… sólo que a veces olvido dónde las dejo.
Darwin: Deje miguitas de pan para acordarse dónde Deja las otras miguitas
Dios: eso sería incompatible con la entropía del sistema (universo). La Segunda Ley se iría al garete…
Darwin: qué bonito escuchar a Dios hablando el lenguaje de la ciencia…
Dios: ¡Qué remedio…! Además a mí la ciencia me gusta mucho. Me gusta mantenerme al día. A veces uno olvida las leyes que ha fijado. Por eso soy suscriptor de las principales revistas científicas.
Darwin: no me extraña que se olvide: hace tanto tiempo…
Dios: sí, me siento a veces como don Vicente, ese señor del chiste que leía cada día el periódico y nervioso consultaba la sección de necrológicas; “¡uff, hoy no estoy!”, se decía con alivio después de leer cada esquela… Así durante años. El primer día que el buen hombre no mira el periódico, resulta que aparece la necrológica de don Vicente.
Darwin: qué jodío, don Vicente…
Gilichorradas: ¿Señor, teme ver un día el periódico del mundo y ver Su necrológica?
Dios: no, eso no ocurrirá nunca. No en el sentido en que usted cree al menos. Lo que temo es abrir el periódico y encontrarme la necrológica de la humanidad.
Darwin: …que sería la Suya.
Dios: sí, la Nuestra, la de todos.

Darwin: “El otro día me encontré con un sacerdote español. Me dijo: “es usted enemigo de la vida: como naturalista seguramente prefiera usted un lince ibérico, ¡con lo buenorros y blanditos que están los bebés! ¡Linneo, zoófilo!”. Era tan ignorante que hasta me confundía con Linneo. ”


Darwin: supongo que en el instante mismo en que el hombre inventa a Dios y le atribuye cualidades, en ese mismo segundo Dios crea al hombre retroactivamente. Y le dota de una libertad tal que incluso puede destruirse a sí propio.
Gilichorradas: Según eso, Dios es igual al hombre, ¿Dios no tiene más valor que el poético que tenga para algunas personas entonces?
Dios: Me invitan aquí, no me dejan hablar de La Segunda República, que es el tema del que acabo de escribir un libro (lo he puesto debajo de una piedra a orillas del Mar Muerto, en unos años verá la luz, cuando lo encuentren unos pastores), y me hacen hablar de filosofías ateístas de todo-a-euro que a nada llevan… (Enfadado) ¡En fin! Si algo bueno ha tenido esta tonta entrevista, es que me he tomado un jerez con mi amigo Charles Darwin…
Darwin: Gracias. Lo mismo digo, Señor.
Gilichorradas: aquí dejamos esta entrevista entre estos dos grandes de la cultura, antes de que Dios se enfade demasiado y nos regale con una epididimitis o algo así…
Dios: o con avarices a lo menos…
Darwin (ríe)
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Restaurante-Sidrería La Palomba – Oviedo. Dios: copa de jerez y patatas bravas; Darwin: copa de jerez y aceitunas; reportelo Gilichorradas: escafeinao y cruasán – 25,90€

2 comentarios:

Sr. Ben Gunn dijo...

Me gustaría haber estado ahí aunque sólo fuese de "oídas", la próxima vez "hágase" un favor Sr. Imbelecio y llámeme.
Heiii! y en hora buena por la entrevista...

Ñoco Le Bolo dijo...

Con la mirada gilichorreando...

¿Se da cuenta de que con un simple post ha estado usted creando a Dios? Ahora a aguantarse. Ya lo había creado yo, antes, y me había salido una obra muy imperfecta. No me extraña que pida patatas bravas.
En fín, mañana lo descrearemos, no vaya a ser que siga haciendo de las suyas.

...abrazos norteños

CristalRasgado & LaMiradaAusente
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